El río Liffey al amanecer, con el histórico velero Jeanie Johnston amarrado y el puente Samuel Beckett al fondo

Dublín

DublínLa laguna oscura que se convirtió en capital

Dublín tiene, en realidad, dos nombres y dos historias de origen entrelazadas. Su nombre en español e inglés viene del irlandés Dubh Linn, «la laguna oscura», una charca de marea en la confluencia de los ríos Liffey y Poddle donde los vikingos establecieron un campamento fortificado hacia el año 841. Su nombre en irlandés actual, Baile Átha Cliath, «el pueblo del vado de zarzas», recuerda un cruce anterior, gaélico, del mismo río —una tradición de asentamiento que probablemente precede a los propios vikingos, aunque la arqueología no ha podido fecharla con precisión. Las dos historias conviven todavía hoy en el nombre de la ciudad, y ambas son ciertas: Dublín nació donde un río se cruzaba a pie y donde, siglos más tarde, unos guerreros del norte decidieron quedarse.

De aquel campamento vikingo surgió, con el tiempo, la capital de toda la isla: sede del poder normando y después inglés durante setecientos años, escenario del Alzamiento de Pascua de 1916 que puso en marcha la independencia irlandesa, y hoy una ciudad de calles georgianas, catedrales medievales y más de un millón y medio de habitantes en su área metropolitana. Pocas capitales europeas guardan tan visible, en un espacio tan pequeño, la huella de mil doscientos años de historia continua.

Dublín es también la puerta de entrada al resto de su condado: el Castillo de Dublín, sede del poder normando e inglés durante setecientos años, y Dublinia y Christ Church, con las excavaciones vikingas bajo la catedral, están en pleno centro histórico. A las afueras, el Castillo de Malahide guarda ochocientos años de la familia Talbot junto al mar, Kilmainham Gaol recuerda el precio de la independencia irlandesa, y bajo Wood Quay, en el propio muelle del Liffey, se conserva el asentamiento vikingo que dio origen a la ciudad.

De la Laguna Vikinga a Capital de la República

Antes de los vikingos

Dubh Linn y el vado de zarzas

Mucho antes de que llegaran los vikingos, ya existía junto al Liffey un cruce fluvial gaélico —Áth Cliath, «el vado de zarzas»— y una charca de marea oscura, Dubh Linn, que da nombre a la ciudad en la mayoría de los idiomas del mundo. La construcción exacta del vado, con entramados de zarzas, pertenece más a la tradición toponímica que a la arqueología confirmada.

Hacia 841

El campamento vikingo de Dyflin

Los vikingos establecen un campamento fortificado (longphort) junto a la laguna oscura, el punto de partida de la ciudad que hoy conocemos. El estanque original se encontraba, aproximadamente, donde hoy se sitúa el jardín de Dubh Linn, detrás del Castillo de Dublín.

1014

La Batalla de Clontarf

Brian Boru derrota a una coalición de vikingos de Dublín y sus aliados irlandeses en Clontarf, hoy un barrio de la propia ciudad —un punto de inflexión, aunque Dublín como asentamiento vikingo sobrevivió al desenlace de la batalla.

1170-1171

La conquista normanda

Strongbow toma Dublín en 1170; al año siguiente, el rey Enrique II de Inglaterra desembarca en persona y declara la ciudad dominio real, iniciando setecientos años de gobierno inglés sobre Irlanda desde el propio Castillo de Dublín.

Siglo XVIII

El Dublín georgiano

La Comisión de Calles Anchas rediseña el centro de la ciudad, trazando las grandes plazas y avenidas georgianas —Merrion Square, Fitzwilliam Square— que todavía definen buena parte del Dublín actual.

1801

El Acta de Unión

El Parlamento irlandés se disuelve y Dublín pierde su estatus de sede legislativa propia, pasando a ser gobernada directamente desde Westminster durante los siguientes ciento veinte años.

24-29 de abril de 1916

El Alzamiento de Pascua

Un grupo de rebeldes ocupa la Oficina General de Correos y otros puntos de la ciudad y proclama la República. El alzamiento es sofocado en una semana, pero la ejecución de sus líderes cambia el curso de la opinión pública y pone en marcha el camino hacia la independencia.

Dublín Hoy

Capital de la República

Dublín es hoy la capital de la República de Irlanda, Ciudad de la Literatura de la UNESCO desde 2010 y sede europea de buena parte de la industria tecnológica mundial, sin dejar de guardar, en su centro histórico, la huella de la laguna vikinga que le dio nombre.

Calle animada del barrio de Temple Bar en Dublín, con sus fachadas de colores
Las calles empedradas de Temple Bar, el corazón de la vida nocturna dublinesa
Fachada del pub Badbob's en el barrio de Temple Bar, Dublín
Otra de las fachadas emblemáticas de Temple Bar
Puerta de entrada del Guinness Storehouse en Dublín
La entrada al Guinness Storehouse, la atracción más visitada de Dublín
Fachada del pub The Turk's Head en el centro de Dublín
El Turk's Head, otro de los pubs con encanto del centro de la ciudad
El Ayuntamiento de Dublín (Dublin City Hall), con su fachada neoclásica
El Ayuntamiento de Dublín, junto al Castillo de Dublín

La Leyenda

La Laguna Oscura y el Vado de Zarzas

No es exactamente una leyenda, sino algo más raro todavía: una etimología verificable y a la vez doble. Los anales medievales registran los dos nombres de la ciudad por separado —Dubh Linn, la laguna de marea oscura donde los vikingos fondearon sus barcos, y Baile Átha Cliath, el pueblo junto al vado de zarzas por el que los gaélicos cruzaban el río mucho antes de que llegara ningún vikingo—, así que ambas historias de origen son, en lo esencial, ciertas.

El propio lugar de la laguna oscura sigue señalado hoy: el jardín de Dubh Linn, justo detrás del Castillo de Dublín, ocupa aproximadamente el sitio donde el Poddle se remansaba antes de unirse al Liffey. Lo que sí pertenece más a la tradición que a la certeza arqueológica es el detalle concreto del vado —si de verdad estaba reforzado con zarzas entrelazadas, como sugiere su nombre irlandés, o si esa imagen es una elaboración posterior sobre un simple cruce de río. De cualquier modo, pocas capitales del mundo llevan en su propio nombre, todavía hoy, el recuerdo exacto del terreno sobre el que se fundaron.

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Personas Notables

  • Oscar Wilde · Escritor — Autor de El retrato de Dorian Gray y La importancia de llamarse Ernesto, nacido en el número 21 de Westland Row en 1854.

  • James Joyce · Escritor — Autor de Ulises, una de las novelas más influyentes del siglo XX, nacido en el barrio de Rathgar en 1882.

  • Bono (Paul Hewson) · Música — Vocalista de U2, una de las bandas más vendidas de la historia, nacido en el Rotunda Hospital en 1960.

  • Maureen O'Hara · Actriz — «La Reina del Technicolor», protagonista de El hombre tranquilo junto a John Wayne, nacida en Ranelagh en 1920.

  • Colin Farrell · Actor — Ganador de un Globo de Oro por Almas en pena de Inisherin, nacido en Castleknock en 1976.

Cómo Visitar

  • Ubicación: capital de Irlanda, en la costa este, junto a la bahía de Dublín.
  • Cómo moverse: centro compacto y caminable; el tranvía Luas y los autobuses conectan los barrios más alejados.
  • Combina con: el Castillo de Dublín, Dublinia y la Christ Church, y las excavaciones vikingas de Wood Quay — todos dentro del propio centro histórico.

Información oficial de visita: visitdublin.com ↗

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