Beaghmore — fotografía próximamente

Condado de Tyrone

Beaghmore Siete círculos bajo la turba

En 1945, unos agricultores cortando turba en las estribaciones de las montañas Sperrin dieron con algo que llevaba miles de años esperando bajo tierra: no uno, sino siete círculos de piedra, además de hileras enteras de piedras alineadas y una docena de túmulos funerarios. Nadie sabía que estaban ahí. La propia turba, con el paso de los siglos, se había encargado de esconderlos.

Beaghmore es, sencillamente, uno de los complejos megalíticos más densos de toda Irlanda: más de 1.269 piedras catalogadas en un espacio relativamente pequeño. Y entre los siete círculos hay uno que destaca por derecho propio —el único que no está emparejado con otro, y cuyo interior está sembrado de más de 800 piedras diminutas colocadas en vertical, apodadas "los dientes del dragón".

De los Orígenes al Presente

Edad de Bronce, c. 2000–1200 a.C.

Un paisaje ritual construido en fases

El complejo de Beaghmore no se levantó de una sola vez: las hileras de piedras, los círculos y los túmulos funerarios se fueron añadiendo a lo largo de generaciones, formando un paisaje ceremonial complejo en un momento en que esta zona de las Sperrin todavía era habitable y cultivable, antes de que el clima se volviera más húmedo y la turba empezara a extenderse.

Siglos posteriores

Sepultado por la turba

Con el paso de los siglos, el avance de la turbera cubrió por completo el complejo, ocultándolo de la vista y protegiéndolo, sin querer, de siglos de actividad agrícola posterior. Esa misma turba es la razón por la que Beaghmore ha llegado hasta hoy en un estado de conservación excepcional.

1945

El redescubrimiento

Agricultores cortando turba para combustible dieron con las primeras piedras, lo que llevó a sucesivas excavaciones arqueológicas que sacaron a la luz el complejo completo: siete círculos, diez hileras y una docena de túmulos, con más de 1.269 piedras catalogadas en total. Uno de los círculos, distinto a los otros seis —que están emparejados entre sí—, tiene el interior relleno de más de 800 piedrecitas verticales, apodadas "los dientes del dragón" por su aspecto.

Beaghmore Hoy

Un campo, sin más

No hay centro de visitantes, ni audioguía, ni cafetería en Beaghmore —solo un prado con algunas plazas de aparcamiento junto a una carretera menor, casi siempre desierto. Es precisamente esa sencillez la que ha convertido a Beaghmore en uno de los sitios favoritos de quienes buscan megalitismo sin las multitudes de Newgrange: la mayoría de las visitas duran entre 45 minutos y una hora y media, caminando entre círculos, hileras y túmulos con las Sperrin de fondo.

Video

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Cómo Visitar

  • Acceso: libre y gratuito, abierto las 24 horas, sin centro de visitantes ni personal en el sitio.
  • Cómo llegar: a unos 16 km al noroeste de Cookstown, en las montañas Sperrin; unas pocas plazas de aparcamiento en el arcén de una carretera menor.
  • Ten en cuenta: terreno de prado, a menudo embarrado — recomendable calzado impermeable.
  • Duración: entre 45 minutos y hora y media para recorrer el complejo con calma.

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