
Condado de Waterford
Castillo de LismoreEl manuscrito que durmió dos siglos dentro de un muro
En 1185, el joven Juan —todavía Señor de Irlanda, no rey; eso llegaría catorce años después— mandó levantar un castillo hermano del de Ardfinnan, para vigilar el cruce del río Blackwater. Cuatro siglos más tarde, en 1589, la propiedad pasó a manos de Sir Walter Raleigh, que la conservó apenas trece años antes de venderla —estando preso, acusado de alta traición— a Richard Boyle, futuro primer conde de Cork.
Boyle, que llegaría a ser uno de los hombres más ricos de Irlanda, encargó hacia 1605 los jardines superiores que todavía hoy conservan sus muros y terrazas casi intactos. Y aquí nació, en 1626, su hijo Robert Boyle, considerado el padre de la química moderna. En 1753 la propiedad pasó, por matrimonio, a la familia Cavendish, duques de Devonshire — y ahí sigue, todavía su residencia irlandesa.
El sexto duque, conocido como "el Duque Soltero", se asoció en el siglo XIX con Joseph Paxton —el mismo visionario que después diseñaría el Crystal Palace de Londres— para crear los jardines bajos que hoy se recorren. Se dice que en el Paseo de los Tejos de esos jardines, Edmund Spenser escribió parte de "La Reina de las Hadas" hacia 1590, mientras vivía cerca como colono inglés.
De Juan de Irlanda a los Duques de Devonshire
1185
El castillo del joven Juan
Juan, Señor de Irlanda y todavía no rey, ordena construir el castillo como hermano del de Ardfinnan, para vigilar el cruce del río Blackwater.
1589–1602
Sir Walter Raleigh
Raleigh adquiere la propiedad en 1589 y la conserva poco más de una década, hasta venderla estando preso y acusado de alta traición.
Siglo XVII
Los Boyle, condes de Cork
Richard Boyle, futuro primer conde de Cork, compra el castillo, encarga los jardines superiores hacia 1605, y ve nacer aquí en 1626 a su hijo Robert Boyle, el padre de la química moderna.
1753–hoy
Los Cavendish, duques de Devonshire
La propiedad pasa por matrimonio a los Cavendish. En el siglo XIX, el sexto duque encarga a Joseph Paxton los jardines bajos, y el castillo sigue siendo hoy la residencia irlandesa de la familia.
La Leyenda
El manuscrito escondido en el muro
Durante unas obras de renovación en 1814, los trabajadores del castillo abrieron un hueco emparedado y encontraron dentro un manuscrito medieval y un báculo episcopal del siglo XI. El libro —hoy conocido como el Libro de Lismore— había pertenecido al castillo de Kilbrittain hasta comienzos de la década de 1640, cuando llegó a manos del conde de Cork en Lismore tras un asedio. En algún momento posterior, alguien decidió que la única forma segura de conservarlo era esconderlo dentro de un muro.
Nadie sabe con certeza quién lo emparedó, ni exactamente por qué — pero doscientos años sellado dentro de la piedra no le hicieron ningún daño real. El manuscrito se prestó a un estudioso de Cork para su transcripción, se restauró por completo hacia la década de 1860, y permaneció en Lismore hasta 1914, cuando viajó a Chatsworth House, en Inglaterra, residencia de los Cavendish. En 2020, después de más de un siglo fuera de Irlanda, regresó.
El Castillo de Lismore Hoy



Cómo Visitar
- Horario: jardines y galería abiertos todo el año, de 11:00 a 17:00, en dos turnos (reserva anticipada obligatoria).
- Precio: adultos €8,50, jubilados/estudiantes €7, niños €6,50, familia (2 adultos + 3 niños) €20.
- Acceso: solo los jardines y la galería de arte están abiertos al público; el castillo sigue siendo la residencia irlandesa privada de los duques de Devonshire.
Información oficial de visita: lismorecastlegardens.com ↗
Explora en el Mapa
Ve el Castillo de Lismore junto a otros lugares emblemáticos de Irlanda en nuestro mapa 3D interactivo.
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